No solo ayuda a nuestro cuerpo, también es una actividad que favorece a nuestro cerebro
Bailar es una actividad transversal que podemos disfrutar durante todas las etapas de nuestra vida y en cada una de ellas obtener grandes beneficios.
Durante décadas, el baile fue una de las actividades que más unía a la sociedad y que marcaba el inicio y el fin de una época. En los años 20´s fue el charlestón, en los 50’s el rock and roll, en los 80´s una serie de bailes pop se apoderaron de la juventud de ese entonces. Y aquí en Chile, también tuvimos nuestra propia fiebre de baile con el fenómeno brasileño del Axé en los primeros años 2000, que puso a bailar a toda la sociedad, especialmente a los niños y adolescentes.
El fenómeno del Axé se convirtió en un punto de inflexión para una sociedad chilena que hoy se desenvuelve mucho mejor a la hora de bailar, y que, gracias a la diversificación de los estilos musicales, podemos disfrutar de muchas posibilidades para realizar esta actividad, desde el típico salir a bailar con los amigos o a clases de todos los tipos de baile para todos los gustos.
Pero este fenómeno en particular, volviendo al Axé, también nos ayudó a ver que el baile es una actividad que debiésemos considerar con mayor fuerza en nuestra vida, ya que trae beneficios tanto en nuestra salud física como en nuestra salud mental, siendo el ámbito laboral uno de los mayores beneficiados si se integra a las actividades del lugar de trabajo.

Cuerpo saludable gracias al baile
Según un estudio publicado en Journal of the American Heart Association, una de las revistas de cardiología más prestigiosas, bailar es una actividad muy beneficiosa para mejorar la salud de nuestro corazón, ya que aquellas personas con insuficiencia cardíaca que bailaron durante un período determinado de tiempo, tuvieron mejoría en la salud de su corazón y en su calidad de vida en general.
Otro gran punto a favor del baile, es que es una actividad muy efectiva para prevenir el sobrepeso y la obesidad, previniendo las enfermedades asociadas.
Bailar nos ayuda a ser más flexibles corporalmente y esto se traduce en mejoras en la postura, menor riesgo de daños musculares, reducción del dolor y excelentes beneficios para la espalda.
La fuerza y la resistencia también son puntos que podemos mejorar gracias al baile, obteniendo beneficios como la capacidad de realizar actividades físicas más demandantes como trotar, hacer trekking, levantamiento de pesas, etc. Otro punto a favor es que logramos tonificar el cuerpo.
Mejorar la flexibilidad y tonificar los músculos también beneficia a nuestros huesos, ya que el movimiento constante ayuda a mejorar la densidad ósea, lo que se traduce en huesos más fuertes.
Por otro lado, el equilibrio y la coordinación se ven beneficiados, haciendo que nuestro cuerpo sea más estable en cualquier otra actividad que realicemos, especialmente para practicar otros deportes.
Bailar ayuda a todo nuestro cuerpo y para conseguirlo debemos tener en cuenta el uso de un calzado adecuado y el aprendizaje seguro y pausado para evitar realizar movimientos que pudiesen ocasionar alguna lesión.

Beneficios para la salud mental
