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Lo que Florece cuando nos acompañamos: Perimenopausia, menopausia y bienestar en el trabajo
31 de julio de 2026

Por Verónica Lillo Solís. Especialista en Bienestar Organizacional

Hay un momento en la vida de muchas mujeres en que el cuerpo comienza a hablar más fuerte. No para interrumpir, sino para invitar a una escucha más profunda. Esa voz tiene nombre: perimenopausia y menopausia. Y en el mundo del trabajo, todavía aprendemos a oírla.

Este artículo es una invitación. No a resolver ni a diagnosticar, sino a mirar con más consciencia y más ternura una transición que millones de mujeres atraviesan en silencio, muchas veces mientras sostienen equipos, lideran proyectos y cuidan a otros. Una transición que, cuando recibe acompañamiento, puede convertirse en uno de los períodos más poderosos de la vida adulta.

Una Transición que Merece Ser Vista

En Chile, las mujeres entre 40 y 59 años representan más del 25% de la fuerza laboral femenina activa. Son, en muchos sentidos, la memoria viva y el tejido relacional de sus organizaciones. Y, sin embargo, la mayoría atraviesa la perimenopausia —una etapa que puede extenderse por más de diez años— sin que su entorno laboral lo sepa, lo reconozca ni lo acompañe. Los estudios muestran que el 80% experimenta síntomas que afectan su vida diaria, y el 60% reporta impacto en su trabajo (CIPD, 2023). Pero detrás de cada porcentaje hay una mujer concreta: tal vez la que lidera tu equipo, la que coordina tu proyecto, la que sostiene con su experiencia lo que aún no está escrito en ningún manual. Los síntomas más frecuentes en el trabajo —la niebla mental, la fatiga, la variabilidad emocional, las noches sin sueño— suelen interpretarse como falta de compromiso o bajo desempeño. Pocas veces se reconocen como lo que son: señales de un cuerpo en transformación que necesita espacio, no juicio. Y hay algo aún más sutil que rara vez se nombra: la búsqueda de sentido que aparece en esta etapa. Muchas mujeres comienzan a preguntarse con más profundidad qué quieren hacer con su tiempo, con su energía, con su presencia en el mundo. Esa pregunta no es una crisis. Es una maduración.

¿Cómo podríamos abrir espacios para esta conversación dentro de tu organización?

El Costo del Silencio

En Chile, como en gran parte de Latinoamérica, existe una capa cultural que pesa sobre todo lo anterior: la idea de que mostrar que el cuerpo atraviesa algo es una debilidad. Las mujeres aprenden temprano a separar lo que sienten de lo que muestran en el trabajo. Y esa separación tiene un costo energético enorme. Cuando no hay espacio para ser completa, una parte de la persona queda afuera. Y esa parte —la que carga con el cansancio, la incertidumbre, los cambios— no desaparece. Simplemente se lleva sola, en silencio, mientras se sostiene todo lo demás. Con el tiempo, ese silencio se convierte en distancia. Y esa distancia, en pérdida. 1 de cada 4 mujeres en esta etapa considera reducir sus horas o abandonar su trabajo por falta de apoyo. No por falta de talento, ni de compromiso, ni de ganas. Por falta de acompañamiento.

¿Qué estaría pasando de forma diferente si las mujeres en tu organización pudieran atravesar esta etapa sin tener que esconderse?

Lo que Cada Mujer Puede Ofrecerse

Antes de mirar hacia afuera, hay un gesto interior que lo cambia todo: aprender a mirarse con compasión. La práctica de mindfulness —no como herramienta de productividad, sino como forma de presencia amorosa con una misma— ofrece un suelo firme desde donde atravesar esta transición. Observar los síntomas sin fundirse con ellos. Decir ‘hoy mi mente está nublada’ en lugar de ‘yo soy un desastre’. Aprender el idioma del cuerpo propio: cuándo tiene más energía, cuándo necesita una pausa, qué la restaura. Buscar comunidad —un espacio donde ser vista y escuchada sin tener que explicarse demasiado. Y abrirse a las preguntas de propósito que esta etapa trae, con curiosidad en lugar de resistencia. Esta etapa puede ser, con el acompañamiento adecuado, un tiempo de profunda claridad. No a pesar de los cambios, sino a través de ellos.

Lo que las Organizaciones Pueden Cultivar

Una organización que quiere acompañar bien a sus mujeres no necesita grandes estructuras. Necesita, ante todo, voluntad de ver. De preguntar antes de asumir. De crear condiciones donde la experiencia completa de una persona tenga cabida. Eso puede verse en gestos concretos: una política que nombre el climaterio como parte de la salud y el bienestar laboral; líderes que han recibido información y pueden sostener conversaciones sin incomodidad; flexibilidad en el cómo y el cuándo del trabajo; acceso a atención especializada en esta etapa; espacios donde las mujeres puedan compartir su experiencia entre pares. Y quizás lo más transformador: conversaciones que no asumen que esta etapa es un declive, sino que preguntan con genuina curiosidad qué quiere aportar esta mujer ahora, desde dónde quiere contribuir, qué forma de presencia la hace sentir viva en su trabajo.

¿Qué pequeño gesto podría tu organización hacer esta semana para que una mujer en esta transición se sienta acompañada?

Lo que Florece

Las mujeres que atraviesan esta etapa con consciencia y apoyo describen algo notable: una claridad que antes no tenían. Menos tolerancia a lo que no tiene sentido. Más capacidad de decir lo que importa. Un liderazgo más enraizado, más auténtico, más libre de la necesidad de aprobación. La neurociencia confirma que ciertos procesos de pensamiento sistémico y sabiduría integrativa se consolidan precisamente en esta etapa. No se trata de compensar una pérdida. Se trata de reconocer lo que emerge cuando hay espacio para ello. Las organizaciones que aprenden a acompañar esta transición no solo retienen experiencia. Cultivan el tipo de liderazgo que más necesita el mundo hoy: presente, consciente, con propósito.

Una Invitación a Quedarse con Estas Preguntas

No hay una respuesta única ni un camino correcto. Hay una invitación a detenerse, a escuchar, a mirar con más cuidado lo que ya está ocurriendo. Estas preguntas son para llevarse:
  • ¿Qué necesitaría estar presente en tu organización para que una mujer en esta etapa se sienta completamente bienvenida?
  • ¿Qué preguntas aún no te has hecho sobre lo que viven las mujeres en tu equipo?
  • ¿Qué tipo de cultura quieres co-crear? ¿una donde se pueda ser completa, o una donde hay partes que quedan afuera?
  • ¿Y si eres tú quien está en esta transición: qué necesitas darte hoy con más ternura?

Verónica Lillo Solís

Especialista en Bienestar Organizacional, Mindfulness y Liderazgo Consciente. Facilitadora de procesos de transformación humana con enfoque apreciativo y sistémico. Chile.

Fuente:

• CIPD. Menopause in the workplace: Employee experiences in 2023. Londres, 2023. • Menopause Foundation of Canada. Menopause and Work in Canada. 2023. • Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Encuesta Nacional de Empleo. Chile, 2023. • Sociedad Chilena de Climaterio (SOCHICLIM). Guía Clínica de Climaterio. Santiago, 2022. • Ley N° 21.643 (Ley Karin). Ministerio del Trabajo y Previsión Social, Chile, 2024. • Hardy, C. et al. Work outcomes in midlife women. Women’s Midlife Health, 2019. • OIT. Women at Work: Trends 2023.

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